Mis padres se separaron cuando yo tenía 17 años, eso no me causo mayor problema, pues ya no era una niña y podía comprender la situación, de hecho creo que todos estamos mejor ahora. Eso de que a los hijos nos afecta ver a nuestros padres separados y con otras parejas, es pura basura. Eso no es exactamente lo que nos afecta, lo que me afecta a mí, personalmente, son otras cosas:
1. Mis papás se divorciaron porque mi papá engañó a mi mamá, un hecho que no comparto, pero puedo entender. El problema es que lo hizo con una chica de casi la misma edad que yo. Eso me repugna.
2. Mis papás no sólo se divorciaron, sino que además, no se hablan. En algunas ocasiones, puedo sacar provecho de esta situación, por ejemplo, nunca recibo regaños dobles. Pero la verdad son más las desventajas, pues hay cosas realmente importantes que deben ser habladas y no es posible, por ejemplo, temas de salud y dinero.
3. Dejé de recibir la misma atención que antes, lo que es una ventaja, pero también dejé de recibir el mismo dinero de antes, lo que es un serio problema. Mi estilo de vida se vio seriamente afectado. Eso me ha dolido a mí, pero a mí hermana, la ha destruido. Es que uno no puede pasar de cenar cada fin de semana en Crepes & Waffles a comer arepas rellenas de la esquina de la casa.
4. Navidad y año nuevo es una mierda. Ambos quieren que esté con ellos en esta fecha y eso no sería un problema si vivieran en la misma ciudad, pero no es así. Así que cada año uno de los dos queda contento, mientras que el otro queda vuelto mierda.
5. Cuando mis papás se estaban divorciando, tenían mucha rabia y como adultos maduros, decidieron que lo mejor era sacar todos los trapitos sucios, así que nos contaron toda la basura que un hijo nunca debe saber de sus padres.



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